En 2012, Millán, Álvarez-Gayou, Pérez y Estrada, validaron un instrumento para medir el coeficiente de inteligencia sexual (CIS) en la población mexicana (el primero a nivel mundial). A partir de este estudio se definió a la inteligencia sexual como la capacidad que posee o desarrolla una persona de ejercer su vida sexual en función de su nivel de conocimientos sobre el tema; del reconocimiento y expresión de sus propios límites, deseos, sentimientos y necesidades; y del respeto a la expresión sexual ajena.

Es decir, la inteligencia sexual de una persona se incrementa en la medida en la que ésta posee mayores conocimientos sobre el tema, mayor autoconocimiento corporal y mayor asertividad sexual (definida como la habilidad que posee o desarrolla una persona para comunicar y negociar, de forma empática y auténtica, las opiniones, intenciones, posturas, creencias, sentimientos, deseos y expectativas para el disfrute del goce sexual del individuo y de la pareja, respetando y considerando positivamente al otro).

Validación

En el proceso de validación participaron 3200 personas de todos los estados de la República Mexicana de los 18 a los 80 años de edad. Además de medir conocimientos básicos en sexualidad, esta escala mide el nivel de culpa, de vergüenza, de autoconocimiento, de pudor, de respeto, de responsabilidad, de intolerancia, de autoadvertencia y la necesidad de complacer de una persona.

En este primer estudio, las variables correspondientes a la religiosidad (frecuencia con la que se asiste a servicios religiosos) y la escolaridad correlacionaron de manera significativa con el coeficiente de inteligencia sexual. Específicamente, a menor religiosidad y mayor escolaridad, mayor será el CIS de una persona. En general, las mujeres muestran niveles más altos de vergüenza y pudor, mas necesidad de complacer (aún a costa del propio placer) y más habilidad para darse cuenta cuando le son atractivas a otras personas. Los hombres muestran mayor intolerancia cuando no pueden tener relaciones sexuales o cuando su pareja no las desea, aunque conocen mejor sus respuestas corporales ante estímulos sexuales.

La confiabilidad para la primera parte del instrumento se estableció mediante una prueba alfa de Cronbach, ά = .876 (coeficiente no estandarizado), indicando una estabilidad alta. Para la segunda parte fue de .996 (Modelo de Rasch).

La validez de la primera parte se determinó a través del análisis factorial, utilizando el procedimiento de componentes principales de los factores brutos, obteniendo 8 factores que dan cuenta del 56.7 % de la varianza total. De los ítems finales (se eliminaron 2 en el proceso de validación), ninguno correlacionó negativamente con los criterios de construcción, y ninguna de las correlaciones resultantes son lo suficientemente altas para sugerir que los ítems se traslapan entre sí. La correlación item-total muestra que la discriminación de los ítems es buena (entre .232 y .291) y muy buena (entre .404 y .570). La varianza de la correlación inter-item fue de .012, lo cual muestra muy buena consistencia entre dichas correlaciones. Asimismo, la correlación ítem-total de los ítems finales fue positiva y adecuada en todos los casos. La rotación varimax arrojó cargas, para cada ítem, mayores a .412.

Puntajes promedio

El máximo puntaje posible para el instrumento es 143 (con la suma de la primera y la segunda parte). La media obtenida por la muestra mediante la cual se validó este instrumento fue de 111.8 y una desviación estándar de 15.92.

Se realizó una normalización del CIS para la población mexicana, correspondiendo el percentil 50 al puntaje 114, el percentil 2.3 al puntaje 72, el percentil 15.9 al puntaje 97, el percentil 84.1 al puntaje 126 y el 97.7 al puntaje 134.

Lo anterior permite a cualquier persona conteste este instrumento, saber si su CIS es mayor o menor promedio de la población.

A diferencia de otros tipos de habilidades, la inteligencia sexual se puede incrementar en la medida en la que una persona tenga más información y se conozca mejor en el ámbito sexual.

One thought on “La inteligencia sexual: ¿se puede medir?”

  1. Excelente información respecto al Coeficiente y la creación del mismo. Michas felicidades al equipo que lo desarrolló.

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